PENSAR EN GRANDE Y ADAPTARSE A LOS RETOS DE LOS NUEVOS TIEMPOS

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Le era de la información en la cual estamos inmersos nos exige grandes retos, una gran capacidad de adaptación y de transformación muy rápida, lo que hoy nos funciona, probablemente en pocos meses ya no sera de nuestra utilidad.

La mayoría de los CEO de las mas grandes Corporaciones del planeta han empezado de forma modesta y han ido creciendo poco a poco. Sin embargo a esos grandes líderes no se les ocurre estancarse cuando llegan al éxito; saben que, si actúan así, corren el riesgo de perder su negocio. La historia empresarial está llena de fracasos estrepitosos por falta de innovación y adaptación a los cambios. Un ejemplo: Kodak, Blockbuster Videos, etc

El mayor enemigo del éxito empresarial es instalarse en la zona de confort. La tentación cuando se alcanza un nivel de competencias y habilidades suficiente es quedarnos como estamos. Tendemos a conformarnos con «lo de siempre», con «así se ha hecho toda la vida» y con «a mí nadie me va a enseñar ahora cómo hacerlo…». La comodidad puede ser una inclinación natural, pero los líderes empresariales harán bien en combatirla.

Riesgos de instalarse en la zona de confort

  • El conformismo puede hacer que nuestra empresa se vaya a pique cuando menos lo esperamos, porque, a la larga, implica estancamiento. Seguro que la competencia no se duerme.
  • Aunque los empleados puedan ser inicialmente reacios a los cambios, la rutina genera aburrimiento y síndrome de burnout.
  • Los retos son importantes para el desarrollo empresarial, profesional y personal.
  • No basta con cumplir objetivos; es necesario ver más allá del día a día, aumentar las expectativas de éxito e ir ampliando los límites que nos permitan crecer.

Ejercicios para salir de la zona de confort empresarial

Los líderes empresariales tienen presente en su modo de liderar algunos puntos:

  1. Recuerdan cada día el espíritu emprendedor que animó en un principio la empresa. Saben que solo si continúan siempre pensando como emprendedores, serán capaces de tener sueños y poner los medios para que se cumplan.
  2. Se arriesgan a descubrir nuevos talentos. Cuentan con profesionales diversos, gente de otros países, distintas edades, diferentes perfiles profesiones… porque eso les permite enriquecer los puntos de vista que deben animar la corporación.
  3. Cambian de puesto a las personas para que puedan luchar por nuevas metas profesionales.
  4. Establecen retos empresariales y recompensan los logros, porque esa es la mejor manera de motivar a los empleados.
  5. Invierten en formación e innovación. La tecnología avanza y ellos quieren ir por delante.
  6. Son ambiciosos. Da igual que la empresa sea pequeña, mediana o una poderosa corporación consolidada: el objetivo debe ser siempre fijar la meta un poco más lejos.

Los líderes empresariales buscan la excelencia y se atreven. Porque, como dijo Séneca: “no nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles, porque no nos atrevemos a hacerlas y eso es lo que nos limita”.