Orgullo de todos los Venezolanos

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Orgullo de todos los Venezolanos, ejemplo para la Juventud de Venezuela y el mundo.

 

Se llama Andrea Palacios, joven, bella y talentosa. Hermosa mujer Venezolana de apenas 27 años de edad es la primera y única mujer en Latino América en certificarse como Capitana de los Embrear 190, aeronave de fabricación Brasilera de última generación.

Andrea trabaja en la línea aérea bandera de Venezuela CONVIASA  la cual posee varias de estas aeronaves en su flota. 

Desde muy pequeña se involucró en el mundo de la aviación y supo, desde el momento en que acompañó por primera vez a su papá a volar, que eso mismo que hacia su papa era lo que quería hacer en su vida, volar aviones, ser piloto comercial. 

Con el pasar del tiempo Andrea logro  convertirse este año 2019 en la primera Capitana de este tipo de aeronaves de Latino América. 

Termino el bachillerato en 2009, siempre con  la idea clara y su pasión encendida por lo que quería en su vida, se dispuso a emprender la carrera aeronáutica en una escuela de aviación civil patrocinada por el Instituto Nacional de Aviación Civil (INAC) en Maracay, Estado Aragua

En esa escuela de aviación estaban haciendo los exámenes de rigor para el ingreso de los aspirantes, ofrecían becas y las pruebas eran difíciles, sin embargo decidió presentar a ver si salía, para ese momento había sido admitida para cursar estudios de ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela, para ese entonces apenas tenía 17 años.

Luego de presentar todos los exámenes de la escuela de aviación  fue seleccionada junto a otros 20 postulados.

 Obtuvo una beca y empezó a cursar los estudios de aviación en Maracay. 

Llevaba las dos carreras a la vez y viajaba todos los días ida y vuelta Caracas, Maracay, Caracas,  ese  trayecto todos los días fue muy fuerte, casi tres semestres estuvo así. Ya finalizando el segundo semestre, se dijo así misma que no podía seguir así ya que no estaba rindiendo como debía en ninguna de las dos carreras.

Tomo la decisión de dedicarse a lo que su pasión y sus sueños le indicaban como correcto, se decidió por  la aviación y abandono la UCV.  Entro de lleno a los estudios en el CIAC  (escuela de aviación), luego de 2 años y medio se graduó  de piloto comercial y en el año 2012 ingreso a Conviasa por una oportunidad que se les presentó a los egresados del CIAC.

Acude al simulador de vuelo Embrear como primer oficial en 2013 con apenas 22 años de edad y era la única mujer de su aerolínea. Recuerda cómo junto a otra compañera, Beatriz, que laboraba para otra compañía aérea venezolana se sorprendieron al ver como un año después, las demás  aerolíneas fueron captando más mujeres como pilotos.

Andrea  asegura que el mayor obstáculo que enfrentó aquellos días fueron los paradigmas y barreras que existen en la mente de las personas del entorno.

Me veían muy joven, de apenas 22 años y pensaban que no sabía nada, lo contrario lo tuve que demostrar con mis conocimientos y mi  trabajo. Luego la gente fue entendiendo, que sí sabía. Generalmente tenemos esa creencia que para saber mucho hay que ser mayor, o en este caso la aviación  una carrera generalmente reservada para hombres y ella era una mujer y adicionalmente muy  joven.

Señala que el camino para convertirse en la capitana de vuelo más joven de Latino América  fue difícil en cuanto a la exigencia de los estudios y la presión constante de las pruebas aéreas cada seis meses, cuenta que fue bastante afortunada con los compañeros que la acompañaron en el trayecto.

Nos cuenta que tuvo la suerte que sus compañeros de Conviasa son personas agradables, que la defienden, que la cuidan, y que están felices al igual que ella de sus logros, de que haya podido llegar hasta donde llego  y ese apoyo ha sido muy importante, afirma.

El logro de Andrea ha sido celebrado en las redes sociales de muchos Venezolanos.

Andrea y su éxito no escapan de las críticas de algún grupo de personas, sin embargo y gracias a Dios su blindaje emocional le hace tener la claridad necesaria para entender que su éxito y sus logros han sido producto de su claridad, de la toma de decisiones acertadas, de la perseverancia, de la disciplina, de la constancia y de su visión de futuro, que nadie le ha regalado nada y que todo es debido a su merito.

En la aviación así como en cualquier otra profesión el éxito es producto de las cualidades arriba nombradas. 

Ella declara que haber obtenido el título de la capitana más joven  es un logro que tiene Venezuela y especialmente las mujeres venezolanas, que siguen demostrando que son bellas, inteligentes, trabajadoras, aplicadas, tenemos unas características que es bueno que en este momento el mundo sepa que estamos llenos de cosas buenas y creo que es lo más importante ahora. 

Al ser consultada por la crisis que atraviesa el sector aéreo comercial, Andrea prefiere hablar desde su experiencia en Conviasa y ve con buenos ojos que la aerolínea esté abriendo nuevas rutas internacionales hacia Panamá, Nicaragua, República Dominicana, para fortalecerse.

Andrea espera que su éxito pueda ser inspiración para las y los venezolanos. La idea de hacernos eco de estas noticias es que las mujeres y los jóvenes crean que lo que nos planteamos si podemos hacerlo. Los sueños y el conocimiento no tienen ni género ni límite de edad.

La joven venezolana nos dice que luego de establecerse como capitana desea convertirse en instructora del Embrear 190, le envía un mensaje a quienes como ella siguen en búsqueda de cumplir sus metas fuera o dentro del país. “No importa el entorno en que nos encontremos, mientras tengamos la certeza y creamos que vamos a cumplir las metas que nos planteamos, lo vamos a hacer. Creamos en nuestros sueños, creamos que somos capaces, es el punto de partida para el éxito”.  Andrea nos dice que cuando lo creamos, lo haremos realidad.

Andrea, desde esta humilde vitrina, te quiero dar las más sinceras felicitaciones por tus logros y te deseo para 2020 y los muchísimos años que te quedan por vivir muchísimos éxitos más, espero poder coincidir en algún vuelo donde seas la capitana.