Desde hace 3 semanas y media el mundo prácticamente se detuvo, las actividades humanas están a su mínima expresión, totalmente ralentizadas, todos estamos en pausa, ante esta situación inédita que nos ha tocado vivir vemos las diferentes tipos de reacciones de los seres humanos, hay quienes están desesperados porque no aguantan la casa, hay quienes están más tranquilos, hay quienes aprovechan el tiempo y están haciendo cosas en la casa para los que nunca les alcanzaba el tiempo, hay quienes se entregaron a la televisión, hay quienes están leyendo y meditando, hay quienes se están reinventando buscando nuevas formas de generar ingresos a partir de este nuevo comienzo que se avecina.

En mi opinión se avecinan cambios en todos los órdenes, veremos el final de muchos de los paradigmas que rigen al planeta hasta estos días y veremos el nacimiento de nuevos paradigmas, veremos cambios sociales, económicos, educativos, laborales, por supuesto en lo religioso espiritual, muchos paradigmas se quebraran y se quebraran porque quedaron obsoletos, desactualizados.

Como consecuencia de todos esos cambios habrá muchas personas que no estarán dispuestas a renunciar a su visión del mundo, a la forma de interpretar y relacionarse ante los cambios, y por supuesto también habrá muchísimas personas, yo pienso que la mayoría, estarán abiertas a los cambios, unos más unos menos, sin embargo, pienso que en general las personas darán la bienvenida a los nuevos paradigmas, evidentemente todos estos cambios serán graduales y paulatinos.

Ahora bien, de una u otra manera todos tenemos apegos de diferentes tipos, a la familia, a la pareja, a los bienes materiales, al dinero, a los placeres, etc. Mientras más apegados seamos, mayor será el sufrimiento ante los cambios inevitables, más daño nos haremos mientras más tolerantes, flexibles, permisivos y desapegados seamos mejor nos ira, menos sufrimiento vamos a experimentar.

Que si es fácil, no, no estoy diciendo que lo sea, sin embargo si estamos conscientes de los cambios de paradigmas que vienen, nos podemos ir haciendo la idea de que más temprano que tarde debemos asumirlos, para ello puedes iniciar practicas sencillas que te mantendrán conectad@ con tu divinidad, y desde esa conexión es más fácil la tolerancia, la flexibilidad y la permisión, para ello puedes iniciar practicas sencillas todos los días de 10 a 15 minutos de meditación y luego paulatinamente ir subiendo, lo ideal es de 25 a 30 minutos al día, preferiblemente en la mañana, lo más temprano que puedas.

  • Aprovecha tu WhatsApp y tus redes sociales y escribe cosas que aporten a las demás personas, sobre todo a los grupos de personas donde ejerces influencia, da lo bueno de ti, escríbeles algo positivo.

  • ¿Ante cualquier situación, pregúntate, que puedo sumar, que puedo mejorar acá?

  • Siempre que puedas aporta una acción en favor de tu familia, de tus vecinos, de tu ciudad, de tu país, del mundo, ayuda a que todos vivamos en un mundo mejor

  • Cuando estés ante una situación compleja, pregúntate siempre, ¿Que haría DIOS ante esta situación?

  • Imagina lo hermoso que debe ser la vida en el cielo, y procura que tu vida en la tierra sea lo más parecida a eso que imaginas.

  • Mantén tu conexión con la Divinidad, que tu prioridad siempre sea DIOS

  • Mantén una vida sin afán ni ansiedad, lo más relajado posible, para ello debes estar conectado con tu presente la mayor parte de tu tiempo, un día a la vez, un minuto a la vez.

Hasta la próxima, regalame un like y un comentario